Cristo, Pan de vida

Durante el tiempo cuaresmal, en la liturgia hispano-mozárabe,
se cantan -como antífona de comunión- textos del evangelio de Juan cap. 6.
En estas semanas de ayuno se van desgranando versículos bíblicos
que presentan a Cristo como auténtico alimento.

 

Ya Moisés alimentó al pueblo en su travesía por el desierto en aquellos
cuarenta años; ahora, en el desierto de los cuarenta días
se nos muestra el auténtico
“maná”, el alimento para el camino.

 

José de Nazaret, <padre> de Jesús,
fue el custodio del Redentor;
el mismo que, hoy, se nos ofrece como
alimento para la vida eterna.

 

Pidiendo por los padres de familia,
por los seminaristas
y por los que llevan el nombre de José
podemos leer
-en nuestra oración privada-
el capítulo VI del evangelio de Juan.
¡Una magnífica actividad
para celebrar esta fiesta!