MMM: martes misa mozárabe…

En Cuaresma, durante la fracción del Pan, la «fractio Corporis»,
se puede cantar esta antífona sálmica:
«Que tu misericordia…»
Es un auténtico acto de fe:
Cristo se rompe, se destroza, se entrega en su Cuerpo,
para dar vida eterna a los nuestros.
Aquí descubrimos la misericordia de Dios.
Él ha entregado su Cuerpo para que tengamos acceso a su Reino.
Por eso, el trozo del Pan consagrado (sancta)
que el presbítero muestra sobre el cáliz,
en la solemne ostensión, se llama «Reino».
El pedazo de la hostia se denomina «lo Santo»
y a los que lo contemplan «los santos».
De ahí la monición: <Sancta sanctis>.
O, lo que sería lo mismo:
las cosas santas para los que han sido santificados por el bautismo
en la muerte y Resurrección de Cristo.
La misericordia de Dios ha venido sobre nosotros
y lo celebramos en cada Eucaristía.