Abrahán, nuestro padre en la fe

El anciano Abraham, nuestro padre en la fe (9 oct)

Hoy es la memoria del santo Patriarca,
Abrahán, padre de los creyentes.

 

Nuestra antigua liturgia hispana,
-en el tiempo de Pascua-
dice que Jesucristo:

 

<Estaba prefigurado en Noé no sólo como piloto del arca,
sino también de la Iglesia;
estaba en Abrahán como fiel culmen de la estirpe patriarcal;
en Isaac como misterio de su gloriosa inmolación;
en Jacob como inmejorable ejemplo de paciencia;
en todos los santos como plenitud de toda justicia>.

Melquisedec ofrece pan y vino a Abraham

El encuentro de Melquisedec y Abrahán
es el tema del canto de ofrendas (Sacrificium)
del III domingo del tiempo cotidiano:

Gn 14, 18-19; 13, 14-15. 18

V/. Melquisedec, rey de paz, sacerdote del Dios altísimo,
ofreció pan y vino,
y bendijo a Abrahán, diciendo:
«Bendito sea Abrahán por el Dios altísimo
creador de cielo y tierra»,
aleluya, aleluya, aleluya.

V/. El Señor dijo a Abrahán:
«Alza la vista y mira
a oriente, al sur, al norte y al este.
Toda la tierra que ves te la daré a ti
y a tus descendientes para siempre.»
Se marchó Abrahán
y fue a establecerse junto a la encina de Mambré, en Hebrón,
donde construyó un altar en honor del Señor.

El tema del sacrificio de Abrahán es cantado
-también como canto de ofrendas-
en el Rito hispano-mozárabe
al domingo siguiente:

Gn 22, 2-3. 9-13

V/. Abrahán levantó el altar
en el sitio que le había dicho Dios.
y colocó a su hijo Isaac sobre él.
Levantó los ojos y vio a su espalda un carnero
que lo ofreció en sacrificio en lugar de su hijo, aleluya.

V/. El Señor dijo a Abrahán:

«Toma a tu querido hijo único, a Isaac,
y vete al lugar que te he mostrado
y ofrécemelo allí en sacrificio
en uno de los montes que yo te indicaré.»
Entonces, Abrahán se levantó,
cortó leña para el sacrificio
y se encaminó al lugar que le había indicado Dios.

R/. Levantó los ojos y vio, detrás de sí, un carnero
que lo ofreció en sacrificio en lugar de su hijo, aleluya.

El domingo XII del tiempo cotidiano,
al comienzo de la Plegaría Eucarística,
-en la Illatio- dice:

<Lo que prefiguró Abél,
lo que mostró el cordero pascual,
lo que celebró Abrahán,
lo que manifestó Melquisedec,
se ha cumplido en Jesucristo nuestro Señor,
verdadero Cordero y Sacerdote eterno >.

5 pensamientos en “Abrahán, nuestro padre en la fe

  1. ¡¡Que belleza de oraciones
    y de enseñanzas!!
    Muchas gracias, maestro,
    por regalárnoslas.
    Esta tarde, si Dios quiere,
    volveremos a rezarlas,
    y paladearlas,
    como cada martes,
    en la basíliica de la Concepción,
    en la C/Goya, de Madrid,
    a las 19’00h.
    Seamos imitadores de la humildad,
    mansedumbre y paciencia;
    de Abrahám y
    de todos los Amigos de Dios.

  2. De joven, entre mis iguales, amigos, de mi comunidad cristiana, jugábamos dialogando a identificarnos con personajes bíblicos. Abraham, José, David… el misterioso Melquisedec.
    Abraham sobresalía, por ser el “amigo” de Dios. Pero avanzando en edad me fuí identificando con el mas discreto Isaac, que tiene por mérito ser “fiel al Dios de su padre”, se fía de su padre en la fe…
    Ya me gustaría ser amigo de Dios. Es mas accesible ser, pretender ser, amigo de Jesucristo, el que es uno con Dios. Ahí estoy.
    Pero mas mayor, cuando me acerco a un verdadero “enamorado de Jesucristo” … me siento identificado con Isaac: el fiel al que es amigo de (Jesucristo, camino hacia ) Dios.
    Por ello me quito el sombrero y me adjunto a los que testimonian su enamoramiento antes dicho. Es mas, humildemente, lo necesito, aprecio su mediación, me fío.

  3. Según la cronología bíblica, Abraham vivió alrededor del 2000 a.C. Él fue engendrado por Taré en la ciudad de Ur de los caldeos (Génesis 11:31), y migró a la tierra de Canaán por mandato de Dios (Génesis 12:1). En efecto, la ciudad de Ur floreció alrededor del 2000 a.C., y fue un centro de riqueza y aprendizaje muy conocido Los vecinos de Abraham hubieran sido adoradores de ídolos, inclinándose delante de Nanna la diosa de la Luna, así como el texto indica (Génesis 31:19). Después de instalarse en Canaán, el sobrino de Abraham, Lot, fue capturado por los reyes mesopotámicos (Génesis 14). Aunque la historia no nos dice nada específicamente acerca de los reyes, sus nombres fueron comunes durante ese periodo de tiempo, y su invasión a Palestina puede ser razonablemente atribuida a una búsqueda de cobre en los grandes depósitos de Palestina.
    Cf. http://espanol.apologeticspress.org/espanol/articulos/710

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