<Amén> a Cristo y a los otros

En la basílica del Santo Sepulcro de Jerusalén

Dado que lo que estamos recibiendo es el “pan del Cielo” y “el cáliz de la salvación”, san Justino nos recuerda que nadie ha de tomar parte en él, excepto el que crea en las enseñanzas de la Iglesia, haya recibido el bautismo para el perdón de los pecados y una nueva vida y viva de acuerdo con las enseñanzas de Cristo (Cf. Apología de Justino. I, 66, 1-2).

Cuando el sacerdote
o ministro extraordinario de la Sagrada Comunión
sostiene la hostia delante de nosotros y dice “el Cuerpo de Cristo”,
estamos siendo preguntados implícitamente:
“¿Eres tú el cuerpo de Cristo?,
es decir,
“¿Estás en comunión con Cristo y con tus hermanas y hermanos?”
Y si podemos responder: “Amén”,
entonces podemos alimentarnos con el Cuerpo de Cristo.

Un pensamiento en “<Amén> a Cristo y a los otros

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *