ÁNGELES, DEMONIOS Y HOMBRES:

Catequesis de san Isidoro de Sevilla (s. VII)

Asentaron los antiguos
la siguiente diferencia
entre Ángeles, Demonios y Hombres:

Son los Ángeles una sustancia espiritual.
Fueron creados antes de toda otra creatura,
de su natural mudables,
mas trocados en inmudables por la contemplación de Dios,
de ánimo impasibles, racionales por su mente,
eternos en el tiempo, perpetuos bienhadados,
seguros de su bienandanza, sabedores del porvenir;
rigen el mundo por mandato del Señor,
y, enviados a la Tierra, toman cuerpo de aire sutilísimo,
habitan en los cielos.

Los Demonios son espíritus inmundos,
sutiles y vagabundos, de ánimo pasibles,
racionales por su mente, de cuerpo aéreo,
eternos en el tiempo, enemigos de la humanidad,
ansiosos de hacer daño, inflados de soberbia,
astutos en ardides, y siempre ingeniosos en engaños.
Alborotan los sentidos, fingen afectos o pasiones,
perturban la vida, desazonan el sueño,
acarrean achaques, espantan las mentes,
dislocan los miembros, manejan los hados,
fingen oráculos con embustes,
encienden el ansia de amor indebido
y atizan el ardor de la concupiscencia,
se ocultan en representaciones santas.
Acuden cuando los invocan,
revisten capa de verdad,
se truecan en diversas representaciones
y, a veces, se transforman en figura de ángeles.
Caídos éstos de las sedes celestiales por su soberbia,
hoy habitan los aires.

Los Hombres son capaces de razón,
sabios de entendimiento, de lengua expedita,
sanos de naturaleza más que de doctrina,
de rígido empaque, de erguido rostro,
todos de figura semejantes,
todos, empero, diferentes,
todos de espíritu inmortal,
de capacidad endebles, de cuerpo frágiles,
de pensamiento inconstantes,
de diversas costumbres y diferentes ignorancias,
pesados para el estudio,
inclinados a los deleites,
flojos en el trabajo,
inconstantes en la fortuna,
ahogados en preocupaciones,
cada quien mortal,
variables en los hijos,
de vida quejumbrosa, de tiempo efímero,
tardos en cordura y sabiduría,
de rápida muerte,
vacíos del pasado, menguados del presente,
e inciertos del porvenir.
Son concebidos en maldad,
nacen en pecado,
viven en trabajos
y mueren en dolores;
y, por fin, resucitados de sus cenizas
pagarán sus pecados,
destinados unos a la gloria, otros al castigo.

2 pensamientos en “ÁNGELES, DEMONIOS Y HOMBRES:

  1. Interesantísima y bíblica descripción… muy sugerente.
    Desconocidas criaturas… y todas ahí delante, las tres.
    Dejando a un lado los “inmudables e impasibles” ángeles, e identificado con los quejicas humanos, me viene a la mente la oración mozárabe de antes de la comunión;
    “Quebranta la audacia de nuestros enemigos”.

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