En la vigilia de la Teofanía…

En la antigüedad el día de epifanía
recibía el nombre de “Fiesta de las luces”.

 

En cada hogar cristiano
se puede comenzar el domingo
bendiciendo la mesa
-ya en sus vísperas-
con una oración y prendiendo una luz.
Podemos dedicar un rato de silencio
a recordar los días últimos del Adviento
-desde el 18 de diciembre-
y los de Navidad – Epifanía que ahora concluyen.

 

La vela prendida en el Lucernarium vespertino
puede alumbrar la mesa de la comida dominical.

 

“Él, que, por medio de una paloma,
quiso mostrar la simplicidad serena del Espíritu Santo,
os confiera una verdadera inocencia. Amén”.

 

4 pensamientos en “En la vigilia de la Teofanía…

  1. Al acabar estos días de la Epifanía del Señor -aunque todavía nos quede recordar la “manifestación” en las bodas de Caná- es una buena idea hacer balance del tiempo transcurrido: es una manera de rezar.
    ¿Qué ha supuesto esta Navidad del 2018 y como encauzar este 2019 recién comenzado? ¿Cómo está nuestra relación con Dios, con su Palabra, con los sacramentos, con los demás hermanos, con los más necesitados? ¿Oro por todos?

  2. “Teofanía”… no había escuchado mucho esa palabra para describir la fiesta del Bautismo del Señor.
    Sabía en que el Rito hispano-mozárabe se celebran de manera conjunta la adoración de los Magos y el Bautismo. También la presencia del Señor en las bodas de Caná.
    Siempre se aprende.

  3. Nos hemos saciado de rememorar y actualizar con el Adviento y la Navidad. Hemos puesto a trabajar los afectos y el simbolismo de signos e imágenes. Disfrutado de la ingenuidad de luces, belenes, regalos, sonrisas y abrazos.
    Nos ha pasmado el recuerdo y celebración de la Encarnación, mirando en lontananza la Cruz y la Redención. Hemos disfrutado como cosacos con los ángeles, pastores, magos, padres y amigos con la Epifanía…
    y hemos sonreído con ironía con nuestros cercanos ateos sus frases “vale, se acabó el simulacro de amor y paz, volvamos a ser como somos…”

    He vivido con intensidad este tiempo, he actualizado, he disfrutado del regalo de la liturgia mas aun que del roscón de Reyes… pero ¿soy mejor que antes? ¿he acertado con el cariño a los cercanos y con los no tanto? No se.
    Como buen samaritano…he suspendido este curso. Como “amigo” de Job no he dado en el clavo.
    Al menos renuevo la opción-deseo.

  4. Agradeçamos ao PAI ter-nos feito ingressar no POVO SACERDOTAL PROFÉTICO e REAL e que ELE nos ajude a sê-lo.

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