La Corona de luces

En las afueras de Hamburgo, el Rvdo. Johann Heinrich Wichern (1808-1881) regentaba una Casa Orfanato en Horn. Allí, y con un intento catequético, cada noche de Adviento narraba a los niños la historia de salvación.

El pastor había colgado del techo una gran rueda de carro decorada con candelas en la que destacaban cuatro velones. Tras encender una de las velas que marcaban los días de diciembre previos a la Navidad les hablaba del Adviento como Memoria de las diversas etapas de la historia de la salvación antes de Cristo. Les explicaba el encendido progresivo de las candelas como símbolo de la luz profética que iba iluminando la noche de la espera, hasta el amanecer del Sol de justicia (cf. Mal 3, 20; Lc 1, 78).

Los pequeños aprendían, así, a vivir las cuatro semanas como Profecía de Cristo, luz del mundo que volverá para iluminar definitivamente al mundo (cf. Is 34, 5; 40,10; Ha 2, 3; 1 Co 4,5) y a quien esperamos con las lámparas encendidas (cf. Mt 25, 1-13;  Mc 13, 37; Lc12, 35ss).

Años más tarde, Wichern funda el orfelinato berlinés de Tegel e introduce la misma usanza de forma simplificada. Por su simbolismo y expresividad cristiana la costumbre se extendió entre los amigos, la rueda se trenzó con ramas de abeto y las velas se redujeron a cuatro: los correspondientes a los domingos del Adviento romano.

Las ramas de pino comenzaron a atarse con una cinta violeta –color litúrgico del tiempo- al par que se colgaban de las ventanas y las puertas. En algunos hogares los cuatro cirios, como centro de mesa, se encendían progresivamente al bendecir los alimentos.

Durante la primera Guerra Mundial la Corona se difunde en los hospitales militares alemanes y, más tarde, entre las familias de los soldados que volvían a casa. En 1925, en el fervor del Movimiento Litúrgico, una guirnalda con las cuatro candelas se encendía en una iglesia católica de Colonia y cinco años después en otra iglesia de Munich. La costumbre, sobrepasando el mundo germano, se fue extendiendo tanto en las iglesias como en los hogares cristianos.

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