Para rezar con la Eucaristía

El Dios inmortal,
a quien alcanzamos por la fe,
entra en comunión con nosotros,
pobres mortales,
y, aceptando la oblación del pan y del vino,
nos los devuelve de nuevo a los fieles,
como Cuerpo y Sangre de Cristo,
mediante la Acción de Gracias santificadora;
y mientras la Bendición celeste
vivifica a la criatura visible,
el Creador invisible
penetra en el interior de los creyentes,
y, de esta manera,
quiere que se le ofrezca lo que consagró
o que se le devuelva
lo que generosamente entregó,
a fin de que le sea dado
lo que exige para nuestra salvación
y esto mismo nos ayude
a alcanzar la felicidad prometida.
R/. Amén.

Por la misericordia del mismo Dios nuestro,
que es bendito y vive y todo lo gobierna
por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

4 pensamientos en “Para rezar con la Eucaristía

  1. A celebração da PALAVRA e da EUCARISTIA ——–MISSA —–é Sacramento logo sinal visivel de graça invisivel.
    Ao celebrá-lo exercemos o nosso sacerdócio dando graças, recebemos o ESPIRITO e tornamo-nos senhoriais pela comum união (comunhão).Cumprimos o MANDATO de fazer MEMORIAL.DEUS seja louvado.

  2. Orar dando gracias a Jesús por su presencia real en nuestras almas.

    Cada persona encontrará el modo de agradecer personalmente a Dios la posibilidad de recibirle.

  3. Creador invisible…
    “penetra en el interior de los creyentes”
    y, “que se le ofrezca lo que consagró”
    “que se le devuelva lo que entregó”

    y esto mismo nos ayude
    a entrar en comunión con nosotros,
    pobres mortales y alcanzar la felicidad prometida.
    R/. Amén.

    Es un subrayado
    Abrazo desde Sao Paulo

  4. Hagamos nuestra la petición que,
    alguien, infinitamente más santo,
    dirigió hacia lo alto:
    “Señor, dame lo que me pides
    y pídeme lo que quieras”
    Nosotros, siervos inútiles,
    suplicamos:
    danos el Alimento,
    danos la Fuerza,
    danos la fé,
    danos el deseo de agradarte, en todo.
    Y en tu Magnanimidad,
    recibe nuestra pobreza.
    Estas intimas reflexiones,
    ¿por qué me las voy a guardar…?
    ¿Por pudor?
    Apártate de mí, Satanás.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *