Tiempo de futuro

Otra perspectiva hacia donde se dirige la mirada del Adviento es el futuro, la parusía, el retorno del Señor en gloria, para someter la creación entera a la fuerza de su amor y, recapituladas todas las cosas en Cristo, entregarlo todo al Padre, de quien todo procede.

La liturgia recuerda que Jesucristo ha venido, pero debe venir de nuevo manifestando plenamente la gloria que le corresponde como resucitado, aunque los cristianos gozan ya de forma espiritual e incipiente de los bienes espirituales de la total victoria del Señor. Por supuesto, sin olvidar la esperanza del pleno cumplimiento, por el que deben rezar y, al mismo tiempo, vivir con las debidas actitudes espirituales, que no son diversas de lo que enseña Jesús en el mismo evangelio y la Iglesia en su magisterio. Se trata, una vez más, de caminar en la fe al encuentro del Señor, que está presente en medio de nosotros (espiritualmente y por la celebración litúrgica), pero que debe manifestarse plenamente a todos y culminar la obra salvífica.

 

 

La misma fórmula maranatha, que expresa esto mismo (¡Señor nuestro, ven!), aparece en San Pablo y tiene referencias en otros lugares (1Cor 16,22; cf. Ap 22,20; Mt 6,10); después se vuelve a repetir en la Didaché (10,6), de manera que nos encontramos con uno de los pocos casos de términos arameos recogidos en el Nuevo Testamento y que reaparece en el culto postapostólico; se trata, seguramente, de una fórmula oracional muy antigua, anterior a San Pablo, y usada por los primeros cristianos. Este concepto también está presente en la liturgia del Adviento.

J. Manuel Sierra López
EL TIEMPO DE ADVIENTO EN EL RITO HISPANO-MOZÁRABE:

ITINERARIO DE FE HACIA JESUCRISTO.

en
Toletana 27 (2012/2) 73-109.

2 pensamientos en “Tiempo de futuro

  1. A VIDA ETERNA ,O OITAVO DIA somos chamados a vivê-LO já aqui enquanto peregrinamos e sobretudo quando celebramos O VERBO e a EUCARISTIA.Não somos deuses mas somos chamados a fazer parte da SUA DIVINDADE.

  2. Estamos en ello…. Remarcamos la Encarnación, … la Redención y curación de Cristo por el calor del Espíritu Santo prometido y enviado, la vida y virtud cristiana , poder de la eucaristía… y antes de tomar respiro… la Parusía.
    Jobar, menos mal que a los mayores, incluidos los que cumplen 60 en breve, el “Final de los finales” de por aqui es una promesa …esperada.
    Seguimos pensando, sintiendo, prepaeando… disfrutando. Soñando merecer la promesa.

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