

Jesús, el Cristo, hijo de David, entra como Rey de paz en la Ciudad Santa.
Llora sobre Jerusalén
y purifica el Templo.
Lo que pasó como Evento
lo pedimos como una gracia para nuestro ‘hoy’.


Jesús, el Cristo, hijo de David, entra como Rey de paz en la Ciudad Santa.
Llora sobre Jerusalén
y purifica el Templo.
Lo que pasó como Evento
lo pedimos como una gracia para nuestro ‘hoy’.
El equinoccio de primavera nos conduce a la solemnidad de la Encarnación.
La Iglesia visigótica celebraba la Anunciación el 18 de diciembre: ocho días antes de Navidad.

Los Santos celebrados en Cuaresma son muy pocos, pero muestran siempre algún aspecto del misterio pascual.
En nuestro recorrido cuaresmal Cristo nos sale al encuentro como «Luz gozosa», Luz que nos concede la alegría de la ‘iluminacion’ para la resurrección.

La palabra griega ‘NIKA’ hace referencia a la victoria pascual de Cristo. En el ejercicio del Vía Crucis solemos cantar:
«¡Victoria! Tú reinarás, oh Cruz. Tú nos salvarás».

Este sábado, 14 marzo ’26, una charla de formación: la Cuaresma es tiempo catecumenal…
Comenzamos los domingos de las ‘largas’ conversaciones con Cristo.
Un relato en el que cada uno puede ser protagonista.
Presentamos un texto de la Plegaria Eucarística de esta semana (Rito Hispano-mozárabe)