
Como hombre lloró al amigo de Betania,
como Dios lo resucitó…

Del formulario eucarístico del Rito Hispano-mozárabe
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Para rezar con el Cordón de la oración.
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El texto bíblico nos muestra cómo vivir cada día para la Vida eterna.
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Tales de Mileto siglo VI aC dijo (se le atribuye) «Placer supremo es obtener lo que se anhela» suena hedonista pero tal vez intenta comprender cómo funciona la realidad y cuál es el lugar del ser humano en ella. Anhelar no es capricho; es reconocer una carencia o una opción. Obtener ese anhelo no es suerte, ya que implica observación, anticipación y acción. Y, finalmente, el placer supremo no es solo una sensación, sino la satisfacción de cerrar un ciclo que finaliza con el logro conseguido. Es decir, la satisfacción de una meta cumplida se parece menos al subidón inmediato y más a la sensación de competencia, de sentido y de coherencia personal. Placer supremo se acerca a la idea de salvacion definitiva.
Kejaritomene.
«La virgen está encinta y da a luz un hijo, y le pondrá por nombre Enmanuel, porque con nosotros está Dios»
https://youtu.be/ICGEYgjqAGQ?is=hiWfUK-BOMDsSzyE
Kejaritomene, Eduardo, Babia, 1982. Encarnación.