Undécimo aniversario de la JMJ 2011


Oramos en acción de gracias por la JMJ Madrid 2011
-en su undécimo aniversario-
y pedimos la gracia del Espíritu para aquellos
que (D.m.) celebrarán otra Jornada Mundial de la Juventud en Lisboa, en el próximo 2023.

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«Lee constantemente los Libros Santos, acostúmbrate a ser perseverante en su lectura,
no interrumpas la meditación de la divina Ley.
La lectura preserva de los errores de la vida, aparta de las vanidades del mundo;
sentido e inteligencia se perfeccionan con la lectura,
porque ella te enseña lo que debes evitar y te muestra lo que debes hacer.
Mucho te aprovechará lo que lees, si lo cumples».
(S. Isidoro, Sinónimos 166)

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La fuerza de la Cruz:
rezando en agosto…

En la víspera del martirio de Santa Teresa Benedicta de la Cruz (Edith Stein)
una oración de Rahner; extracto de un artículo titulado:
«La presencia de la agonía de Jesús en nosotros»:

“Mis auténticas horas santas son las horas en que los afanes del cuerpo y del alma me pesan hasta aplastarme, las horas en que Dios me ofrece el cáliz de la amargura, las horas en que lloro mis pecados, las horas en que grito a tu Padre, Jesús, sin que aparentemente me escuche, las horas en que la fe se convierte en una tortura, la esperanza parece convertirse en desesperación, el amor parece estar muerto en mi corazón. Estas son las verdaderas horas santas de mi vida: las horas en que la gracia atrae misteriosamente a mi corazón hacia tu angustia en Getsemaní. Pero cuando estas horas se hagan más densas sobre mí, entonces ¡ten piedad de mí, Señor!

Cuando la angustia de tu Getsemaní se abata sobre mí, quédate cerca de mí. Dame la gracia de reconocer en ella tus horas santas, las de tu vida, las de Getsemaní. Hazme comprender entonces que ellas, en definitiva, no caen sobre mí como un ciego azar, por maldad humana o por un trágico destino, sino que son en cambio una gracia: la gracia de compartir tu suerte en el Monte de los Olivos.

Concédeme la gracia de decir: Sí. Sí a lo más amargo que existe, sí a todo, porque en tales horas todo, incluso las consecuencias de mis culpas, es querido por el Eterno Amor -bendito sea eternamente. Concédeme entonces la gracia de rezar, incluso si el cielo parece negro y cerrado, incluso si me sepulta el mortal silencio de Dios, incluso si todas las estrellas de mi vida están apagadas, incluso si la fe y la caridad parecen muertas en mi corazón, incluso si mis labios balbucean fórmulas de oración que resuenan como mentiras en mi corazón destrozado. Que la fría desesperación que quiere dar muerte a mi corazón, por tu gracia sea aún una oración, una confesión de tu amor. Que la impotencia paralizante de un alma en agonía, de un alma que ya no tiene nada a lo que agarrarse, sea aún un grito que sube hacia tu Padre. En ese momento -te lo digo aquí, arrodillado ante ti-, que todo se abisme y sea recubierto por tu agonía en el Monte de los Olivos.

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Transfiguración del Señor

Meditación sobre el misterio de la Transfiguración del P. Cantalamessa:

El segundo domingo de Cuaresma siempre se lee el episodio de la Transfiguración como preparación a la Pascua.
En Armenia y Siria esta fiesta o misterio luminoso se celebraba ya en el s. IV y V, respectivamente.
En Bizancio en torno al año 900.
En este mismo siglo X, la fiesta cristofánica aparece en España en el Martirologio de Vich.
El Papa Celestino III la introduce en el calendario general como recuerdo de la victoria sobre los otomanos del 22 julio 1456: batalla de Belgrado (Serbia) que «decidió el destino de la Cristiandad».
Una costumbre del día 6 de agosto era la bendición de las uvas (benedictio uvarum).

LECTURA: Marcos 9, 1-8 y par.

Hoy los antiguos calendarios hispanos
celebraron a los santos madrileños Justo y Pastor de Alcalá.
Huesca, Getafe y Madrid los recuerdan mañana.

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Santa Lydia de Tiatira,
primera cristiana de Europa

En honor a esta gran mujer
podemos leer del Nuevo Testamento:
Hechos 16, ministerio de Pablo en Filipos.
Rezamos por las mujeres de toda Europa
y recordamos el papel de algunas mujeres
en el Antiguo Testamento:
Sara, Rebeca, Raquel y Lea -matriarcas bien conocidas-
fueron más que ayudantes de sus esposos.
La presencia de la jueza Débora fue trascendental para el ejército de Israel (Jueces 4:4).
¿Recordamos a Yael cuyo mosaico adorna
la cripta de la Basílica de la Dormición en Jerusalén?
Hay cinco profetisas en la Biblia hebrea:
Miriam (Éxodo 15:20), Débora, Hulda (2 Reyes 22:14), Noadias (Nehemías 6:14) y una mujer anónima (Isaías 8:3).
¿Sabías que algunas mujeres participaron en la reconstrucción de los muros de Jerusalén (Nehemías 3:12), construyeron ciudades (1 Crónicas 7:24); estuvieron presentes en las fiestas judías (Deuteronomio 12:12) y en los sacrificios (Deuteronomio 12:18)?
¿Podemos olvidarnos de Rahad, antigua prostituta de Jericó o de Rut, la moabita?
La lista sigue con otras santas mujeres del Nuevo Testamento…

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Mosaicos con Yael:   Mosaicos con Yael

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Domingo XVII durante el año
y víspera de Santiago Apóstol


Para rezar con el salmo de este domingo:
Salmo responsorial- Domingo XVII T. Ordinario -ciclo C

Para orar con la Palabra:

  • No me molestes, la puerta está cerrada
    ¿Puedes mencionar casos en los que tu oración no ha sido escuchada?
  • Pedid y se os dará
    ¿Podríamos decir que el cansancio en la oración proviene quizá de su aparente inutilidad?
  • Vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo piden”.
    Este Espíritu nos permitirá clamar a Dios “Abba, Padre” (Rom 8,15)

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Comprensión teológica de la liturgia


<Debemos al Concilio – y al movimiento litúrgico que lo ha precedido –
el redescubrimiento de la comprensión teológica de la Liturgia 
y de su importancia en la vida de la Iglesia:
los principios generales enunciados por la Sacrosanctum Concilium (=SC),
así como fueron fundamentales para la reforma,
continúan siéndolo para la promoción de
la participación plena, consciente, activa y fructuosa en la celebración (cfr. SC nn. 11.14),
“fuente primaria y necesaria
de donde han de beber los fieles el espíritu verdaderamente cristiano” (SC n. 14).
… Quisiera simplemente invitar a toda la Iglesia a redescubrir,
custodiar y vivir la verdad y la fuerza de la celebración cristiana.
Quisiera que la belleza de la celebración cristiana
y de sus necesarias consecuencias en la vida de la Iglesia
no se vieran desfiguradas por una comprensión superficial
y reductiva de su valor o, peor aún,
por su instrumentalización al servicio de alguna visión ideológica, sea cual sea.
La oración sacerdotal de Jesús en la última cena para que todos sean uno (Jn 17,21),
juzga todas nuestras divisiones en torno al Pan partido,
sacramento de piedad, signo de unidad, vínculo de caridad>.
(Papa Francisco, DD 16)

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El agua en la liturgia

«La plegaria de bendición del agua bautismal nos revela
que Dios creó el agua precisamente en vista del bautismo.
Quiere decir que mientras Dios creaba el agua pensaba en el bautismo de cada uno de nosotros,
y este pensamiento le ha acompañado en su actuar a lo largo de la historia de la salvación
cada vez que, con un designio concreto, ha querido servirse del agua.
Es como si, después de crearla,
hubiera querido perfeccionarla para llegar a ser el agua del bautismo.
Y por eso la ha querido colmar del movimiento de su Espíritu que se cernía sobre ella (cfr. Gén 1,2)
para que contuviera en germen el poder de santificar;
la ha utilizado para regenerar a la humanidad en el diluvio (cfr. Gén 6,1-9,29);
la ha dominado separándola para abrir una vía de liberación en el Mar Rojo (cfr. Ex 14);
la ha consagrado en el Jordán sumergiendo la carne del Verbo,
impregnada del Espíritu (cfr. Mt 3,13-17; Mc 1,9-11; Lc 3,21-22).
Finalmente, la ha mezclado con la sangre de su Hijo,
don del Espíritu
inseparablemente unido al don de la vida y la muerte del Cordero inmolado por nosotros,
y desde el costado traspasado la ha derramado sobre nosotros ( Jn 19,34).
En esta agua fuimos sumergidos
para que, por su poder, pudiéramos ser injertados en el Cuerpo de Cristo
y, con Él, resucitar a la vida inmortal (cfr. Rom 6,1-11).
(Carta del Papa Francisco sobre la formación litúrgica, n. 13)

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