Oración pascual Gotho-hispana

Es este un texto para meditar
en silencio, con tranquilidad
y relacionando los diversos misterios
que la oración encierra…

<Es justo y necesario darte gracias,
Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno,
por Jesucristo tu Hijo nuestro Señor,
maestro universal, imagen de doctrina ofrecida en humildad,
y esplendor manifestador de la deidad por la potencia divina.

El cual se dignó morir en la debilidad de la carne,
y resucitó por la fuerza divina del Espíritu Santo.
El cual, de modos diversos y con múltiples pruebas,
se presentó vivo ante sus discípulos
para que lo pudieran ver, tocar y dialogar con él,
y no se creyese que había quedado en el limbo
la carne asumida en cuanto hombre.

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Rezando la oración del Señor en la alegría de la Pascua

Redentor y Creador nuestro,
cuya carne no conoció la corrupción en el sepulcro,
sino que resucitó llena de gloria por la potencia de Dios Padre.
Destruye benigno en nosotros
las heridas de la corrupción de la carne
y cíñenos con el cíngulo de la gloriosa castidad,
para que, superados los incentivos del pecado,
proclamemos desde la tierra las palabras que nos enseñaste:

Padre nuestro…

Plegaria pascual Gotho-hispana

El Vencedor pisando el León y el Dragón (Sal

En verdad es santo y bendito
nuestro Señor Jesucristo tu Hijo.
El cual, al visitar a los discípulos
que se encontraban reunidos con las puertas cerradas,
entró manifestando que es Dios,
y como dudaban de la veracidad de su cuerpo,
pidió pan y comió para mostrar que era hombre verdadero.
Realizó aquello de modo sorprendente,
y esto misericordiosamente.
Aquello para glorificar el poder de la divinidad;
esto para certificar la realidad de la carne.
Convenía que aquéllos le vieran en ambas naturalezas,
a quien les sería mandado predicar
como mediador entre Dios y los hombres.
Porque él mismo es Señor y redentor eterno.

Para orar a Cristo en el tiempo pascual

Misa pascual en abril 2018 Basílica de la Concepción Madrid

Señor Jesucristo,
que has muerto para volver a la vida,
que has sido sepultado para resucitar,
tú que con tu muerte salvas a los difuntos
y clavado en la cruz nos obtienes el perdón,
acoge nuestras plegarias
con aquel amor que te ha llevado a sufrir lo indecible
y pon término a nuestras tribulaciones.
Apiádate de los que has perdonado;
que quienes nos sentimos oprimidos
por el recuerdo de las culpas cometidas,
te hallemos de nuevo dispuesto a perdonamos con misericordia,
y, alcanzada la paz del espíritu,
podamos disfrutar de las ventajas de bienes más altos.
R/. Amén.

El perdón de los pecados cotidianos

El pecado venial se perdona por una de estas nueve cosas:

El Señor resucitado cargando con el pecador

1. Por participar en la celebración de la Eucaristía.
2. Por comulgar dignamente.
3. Por escuchar / celebrar la palabra de Dios.
4. Por bendición episcopal.
5. Por rezar el Padre Nuestro.
6. Por confesión general (“Yo confieso…”).
7. Por agua bendita en memoria del Bautismo.
8. Por la recepción del pan bendito y el compartir el nuestro.
9. Por golpe de pecho que expresa conversión.

Todo esto hecho y dicho con devoción.

Bendición pascual del Rito hispano

Cordero pascual en al reverso del Crucificado de Palacios de Benaver (Burgos)

La cruz de nuestro Señor Jesucristo sea vuestra gloria.
R/. Amén.
Su sangre sea siempre para vosotros la verdadera salvación.
R/. Amén.
Su resurrección sea vuestro honor eterno.
R/. Amén.
Por tu misericordia, Dios nuestro,
que eres bendito y vives y todo lo gobiernas
por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

Nota: En la oración privada se cambia el <vosotros>  por <nosotros>, etc.

Pidiendo la paz en la <Pentecostés>

Celebración del Oficio Glorioso o Vísperas Bautismales (Pascua 2018)

Te pedimos, Unigénito Hijo de Dios,
que enriquezcas con el don de la paz y del amor
a los redimidos con tu sagrada sangre.
Que quienes confesamos que resucitaste verdaderamente
podamos resucitar después de la muerte,
no para el castigo sino para la gloria.

R/. Amén.

Porque tú eres nuestra paz verdadera,
caridad indivisible;
tú, que vives contigo mismo
y reinas con tu Hijo y el Espíritu Santo,
un solo Dios, por los siglos de los siglos.

R/. Amén.