En noviembre: la Toda Santa en el Templo


21 de nov.: ya en el Adviento hispano

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<En los Santos es evidente que, quien va hacia Dios, no se aleja de los hombres, sino que se hace realmente cercano a ellos.
En nadie lo vemos mejor que en María.
La palabra del Crucificado al discípulo —a Juan y, por medio de él, a todos los discípulos de Jesús: « Ahí tienes a tu madre » (Jn 19, 27)—
se hace de nuevo verdadera en cada generación.
María se ha convertido efectivamente en Madre de todos los creyentes.
A su bondad materna, así como a su pureza y belleza virginal, se dirigen los hombres de todos los tiempos y de todas las partes del mundo en sus necesidades y esperanzas, en sus alegrías y contratiempos, en su soledad y en su convivencia. Y siempre experimentan el don de su bondad; experimentan el amor inagotable que derrama desde lo más profundo de su corazón.
Los testimonios de gratitud, que le manifiestan en todos los continentes y en todas las culturas, son el reconocimiento de aquel amor puro que no se busca a sí mismo, sino que sencillamente quiere el bien.

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Recital

Para recordar al patrono de Castilla
San Millán de la Cogolla,
el Concentus Gothia Hispana
(2º Coro de la Asociación <Gothia>)
va a ofrecer un Recital en la madrileña Parroquia de
San Millán y San Cayetano,
el viernes 24 de noviembre.

El programa de canto medieval litúrgico y paralitúrgico
está dedicado a los santuarios de peregrinación medievales.

San Martín de Tours


En la tradición hispana el día de san Martín
estaba precedido por una jornada de ayuno.
El ayuno de noviembre se llama
«jejunia Kalendarum Novembrium»;
son estos, en realidad, días de letanías o rogativas,
y son mencionados por S. Isidoro.
Este ayuno de otoño
es recomendado por el concilio de Gerona.
En la Galia, el tiempo de preparación a la Navidad
fue denominado <Cuaresma de san Martín>.
El nombre del santo obispo de Tours
es mencionado diariamente en los dípticos de la Misa hispana.

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En noviembre, san Martín


Imploramos, Cristo Señor, tu clemencia misericordiosa,
para que los nombres que recitamos ante tu altar
estén inscritos en el libro de la vida,
y el sacrificio de tu cena sea descanso para los difuntos
y salvación para los vivos. R. Amén.

Porque tú eres la vida de los que viven,
la salud de los enfermos,
y el descanso de todos los fieles difuntos 
por todos los siglos de los siglos. R. Amén.

(cf. PS del JS lit Hisp-Moz)

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