Los hijos del Misterio no olvidan

 

“A fin de que no olvidéis esta vigilia de la noche,
que ha sido para vosotros más hermosa que el día,
a fin de que no olvidéis esta hora,
en la que habéis gustado la divinidad,
os mando también esto,
amados míos e hijos del Misterio:

Que entre vosotros,
se conserve con cuidado este memorial hasta el final.
Hermanos, hacedlo siempre por mí y haced memoria de mí.
Habéis comido mi cuerpo,
¡no me olvidéis!
Habéis bebido mi sangre,
¡no me deshonréis!

Que este gran memorial permanezca en la Iglesia,
y esta Pascua en el corazón del universo.
Que este día sea santo,
bendito y espléndido,
más que cualquier otro día”.

Cirilonas, Homilía 1 sobre la Pascua del Señor 

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Orando esperamos la venida del Espíritu septiforme

 

Además, puesto que el pan, compuesto de muchos granos de trigo reducidos a harina, necesita, para llegar a serlo, de la acción del agua y del fuego, nuestra mente descubre en él una figura del cuerpo de Cristo, el cual, como sabemos, es un solo cuerpo compuesto por la muchedumbre de todo el género humano y unido por el fuego del Espíritu Santo.

(San Gaudencio de Brescia, Tract. 2, s. IV)

 

Lecturas recomendadas: 

Así nació el Reino Visigodo Español

 

Fuente bautismal decorada durante la Cincuentena de Pascua

 

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El Antifonario visigótico-mozárabe de León recuerda
que hoy es san Baudelio (Boal), diác. mr.
La fecha nos ofrece el recuerdo de un lugar de peregrinación:

 

Veni Creator Spiritus!
¡Ven, Espíritu Creador!

 

«La Escritura da testimonio de que, en los días entre la Ascensión y Pentecostés, los Apóstoles «permanecían unidos y eran asiduos en la oración, junto con algunas mujeres y con María, la Madre de Jesús, y con sus hermanos» (Hech 1,14), en espera de ser «revestidos con el poder de lo alto» (Lc 24,49). De la reflexión orante sobre este acontecimiento salvífico han surgidos diferentes iniciativas para la oración personal y comunitaria.

En realidad, en el Misal y en la Liturgia de las Horas, sobre todo en las Vísperas, estos días están acentuados: los textos bíblicos y oracionales (eucológicos) se refieren, de diversos modos, a la espera del Paráclito.

Son días en los que se puede convocar a la comunidad cristiana al Oficio vespertino con la celebración solemne de las Vísperas.

En algunos lugares se celebra durante estos días la semana de oración por la unidad de los cristianos”.

(Cf. Directorio Piedad Popular, n. 155)

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Veni Creator

 

Ascensión del Señor a la derecha del Padre

Al que está sentado en el trono y al inmolado como Cordero / resucitado como León
cantamos:
Hagios, Hagios, Hagios, 
Domine Deus, Rex aeterne, 
tibi laudes et gratias

 

«La Ascensión», escribe el padre Jean Corbon, «es el punto de inflexión decisivo…
el comienzo de un nuevo tiempo: la liturgia de los últimos tiempos.”

 

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Otro formulario de la misa de la Ascensión en Rito Hispano-Mozárabe:

 

 

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Hace un mes: evocando el II Congreso Mozárabe de Córdoba…

 

 

 

FORMACIÓN:

 

 

 

San Isidro, labrador mozárabe

Para rezar esta tarde al prender la lámpara:

«El labrador aguarda paciente el fruto valioso de la tierra
mientras recibe la lluvia temprana y tardía. Aleluya»(St 5,7).

En verdad es justo y necesario,
es nuestro deber y salvación
darte gracias, Padre santo,
al celebrar la solemnidad de san Isidro, labrador,
quien, cultivando la tierra,
trabajó por el alimento que perdura;
apeteciendo el Pan de Vida,
compartió su pan con los necesitados;
unido a la Vid, que es Cristo,
derramó, sobre todos, el vino del consuelo y de la alegría.
En él nos ha dejado la imagen viva de tu Hijo Jesucristo,
que se hizo pobre para enriquecernos con su pobreza.
Por eso, en el Espíritu,
te damos todo honor y gloria por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

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Hace un mes: recordando el II Congreso Mozárabe de Córdoba…

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Víspera de San Isidro, patrón de Madrid

Isidro y la fuente, Carreño de Miranda (Ac. Bellas Artes de san Fernando)

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Para rezar esta tarde al prender la lámpara
en el último día del SEPTENARIO de san Isidro
como preparación a la fiesta del labrador mozárabe:

 

En el nombre de nuestro Señor Jesucristo, luz y paz.
Demos gracias a Dios.
In nomine Domini nostri Iesuchristi, lumen cum pace. Deo gratias. 

«El labrador aguarda paciente el fruto valioso de la tierra
mientras recibe la lluvia temprana y tardía. Aleluya»(St 5,7).
Jesucristo, que nos has dado en san Isidro un testimonio firme
de fe en la vida eterna aceptando serenamente la muerte.
La Iglesia festeja tu victoria pascual y te aclama:

¡Aleluya, Aleluya, Aleluya! 

Jesús, Amén del Padre, de quien da testimonio el Padre con tu Resurrección.
Kyrie eleison. 
Jesús, Amén del Padre, que das testimonio del Padre en la creación y en la nueva creación.
Kyrie eleison. 
Jesús, Amén del Padre, ante el que los ancianos se postran en adoración.
Kyrie eleison. 

Te pedimos por NN., por los moribundos y por nuestros difuntos…
Señor, Dios nuestro,
que en la humildad y sencillez de san Isidro, labrador,
nos dejaste un ejemplo de vida escondida en ti, con Cristo;
concédenos que el trabajo de cada día humanice nuestro mundo
y sea, al mismo tiempo, plegaria de alabanza a tu nombre.
Por nuestro Señor Jesucristo…

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Ascensión, María en Pascua
y los cristianos perseguidos

 

El calendario hispano-mozárabe celebra hoy, cuarenta días después de la Pascua,
el misterio de la Ascensión del Señor: su glorificación.
En el calendario romano recordaremos la exaltación de Cristo el próximo domingo.
Formulario de la liturgia hispano-mozárabe para la Fiesta de hoy:

Textos propios de la Misa del día de la Ascensión. Año I

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Una antigua tradición hispana celebra el Encuentro entre el Resucitado y su Madre.
Esta intuición fue recogida por una audiencia papal:

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Nueva evangelización

«El comienzo del Tercer Milenio ofrece un auténtico kairós [posibilidad] para la evangelización.
Las mentes y los corazones están abiertos como nunca antes a recibir información seria
sobre la visión cristiana del tiempo y de la historia de la salvación.
La prioridad no debería consistir tanto en poner de relieve las carencias de otros enfoques,
sino más bien regresar constantemente a las fuentes de nuestra propia fe,
para poder ofrecer una presentación adecuada y sólida del mensaje cristiano.
Podemos estar orgullosos de lo que se nos ha confiado
y por eso hemos de resistir a las presiones de la cultura dominante
y no enterrar esos dones (cf. Mt 25, 24-30).
Uno de los instrumentos más útiles de que disponemos es el Catecismo de la Iglesia Católica. 
Tenemos también una inmensa herencia de caminos de santidad en las vidas de los cristianos del pasado y del presente.
Allí donde el rico simbolismo cristiano, sus tradiciones artísticas, estéticas y musicales es desconocido o ignorado,
los cristianos han de realizar una enorme labor en beneficio propio
y, en definitiva, de todos aquellos que buscan una experiencia
o una mayor conciencia de la presencia de Dios.
El diálogo entre los cristianos y las personas seducidas por la Nueva Era,
tendrá mayores garantías de éxito si tiene en cuenta
la atracción que ejercen el mundo de las emociones y el lenguaje simbólico.
Si nuestra tarea consiste en conocer, amar y servir a Jesucristo,
tiene una importancia capital comenzar con un buen conocimiento de la Sagrada Escritura.
Pero, sobre todo, salir al encuentro del Señor Jesús en la oración y en los sacramentos,
que son precisamente los momentos de santificación de nuestra vida ordinaria,
y el camino más seguro para encontrar el sentido de todo el mensaje cristiano».
(Jesucristo, portador del agua de la vida 6.2)


El Antifonario mozárabe del León
recuerda hoy a san Pancracio.

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Dios Trino y Uno (II)

Creemos que Dios
es tan absolutamente uno 
en su santísima esencia
como en todas sus demás perfecciones:
en su omnipotencia, en su ciencia infinita,
en su providencia, en su voluntad y caridad.
Él es el que es,
como él mismo reveló a Moisés (cf. Ex 3,14),
él es Amor,
como nos enseñó el apóstol Juan (cf. 1Jn 4,8)
de tal manera que estos dos nombres,
Ser y Amor,
expresan inefablemente la misma divina esencia
de aquel que quiso manifestarse a sí mismo a nosotros
y que, habitando la luz inaccesible (cf. 1Tim 6,16),
está en sí mismo sobre todo Nombre
y sobre todas las cosas e inteligencias creadas.
Sólo Dios puede otorgarnos un conocimiento
recto y pleno de sí mismo,
revelándose a sí mismo
como Padre, Hijo y Espíritu Santo,
de cuya vida eterna
estamos llamados por la gracia a participar,
aquí, en la tierra, en la oscuridad de la fe,
y después de la muerte, en la luz sempiterna.
Los vínculos mutuos
que constituyen a las tres personas
desde toda la eternidad,
cada una de las cuales es el único y mismo Ser divino,
son la vida íntima y dichosa del Dios santísimo,
la cual supera infinitamente todo aquello
que nosotros podemos entender de modo humano.
Sin embargo, damos gracias a la divina bondad
de que tantísimos creyentes
puedan testificar con nosotros
ante los hombres la unidad de Dios,
aunque no conozcan el misterio de la Santísima Trinidad.

(Credo del Pueblo de Dios 9)

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