La Delegación Episcopal de Liturgia de Madrid organiza un Cursillo de Liturgia que se impartirá los días 5, 6 y 7 de noviembre. ‘A los 50 años del inicio del Concilio Vaticano II. Al comienzo de la Misión Madrid ’ es el lema de este curso que se impartirá en el Salón de actos del Seminario Conciliar (c/ San Buenaventura, 9 metro Latina, junto a Pza S Francisco el Grande) de 19,00 a 20,15 horas.
El lunes 5 será presentado por el Delegado de Liturgia, Andrés Pardo. A continuación, el P. Manuel González López-Corps,
profesor de la Universidad Eclesiástica San Dámaso y Coordinador del Bienio de Liturgia, hará un ‘Balance de la reforma litúrgica del Concilio Vaticano II’.
El martes 6, Mons. Piero Marini, Arzobispo Presidente de los Congresos Eucarísticos, y ex Maestro de las celebraciones litúrgicas pontificias, abordará la ‘Aplicación de la reforma litúrgica por Juan Pablo II y Benedicto XVI’.
El miércoles 7, Mons. Marini impartirá una ‘Catequesis litúrgica del Misal actual: Haced esto en conmemoración mía’.







Soy una «testigo paciente», como nos definió, P. Manuel, a los asistentes a la apertura del cursillo de Liturgia, que inauguró con la presentación del balance de los 50 años del Concilio Vaticano II, que nos regaló en su conferencia. En broma nos dijo que, en calidad de «telonero» de Mons. Marini.
Hay detrás de esta exposición, un trabajo muy elaborado. Muy didáctico, pedagógico y científico. Una disección, en la que no se queda ningún órgano sin analizar.
Ante la forma tan brillante, en la que acometió la tarea de abordar dicha exposición, sería una desagradecida si me limitara a ser una «testigo pasiva». Pues como usted dijo: «participar, no es lo mismo que intervenir».
Nos invita a volver a la verdad de las cosas. Y con humildad, pero audaz y
valiente, como siempre, entona el «mea culpa», por los errores cometidos dentro del seno de la Iglesia y del clero.
Lejos de imponer o acusar, se duele de la pasividad o desinteres de sus alumnos
por los textos del C.V.II. Y alude, con elegancia, a la «respuesta llamativa» que recibe de ellos, al ser preguntados.
Pero, tambien nos muestra su apertura a la esperanza, de que todo es susceptible de mejorar, siendo rigurosos y fieles al Concilio y a los textos biblicos. Y nos invita a volver al amor que nos ama, amandole.
Por favor, no se canse nunca de interpelarnos, como nos dijo ayer en su preciosa conferencia, sobre la misericordia, en San José de la Montaña.
Siga queriendo cambiarnos la cabeza, el modo de sentir, (¿»Metanoia», nos dijo que se dice?). Ayudenos a salir del letargo.
Necesitamos muchos pastores como usted, inasequibles al desaliento, que los hay. Pero, desgraciadamente, hay de todo.
Le pido que siga teniendo paciencia con nosotros. Solo somos sus arrobados pupílos, que se quedan sin palabras, ante su maestría.
Que Dios le bendiga, por cultivar tanto los dones que El le ha concedido..Y, le aseguro que su voz no se pierde en el desierto.