Seguimiento de Jesús

Textos bíblicos para rezar y afianzarse
en el seguimiento de Jesús, nuestro Maestro

 

  • Sed perfectos como vuestro Padre celestial es perfecto.
  • El discípulo no está por encima del maestro; mas es perfecto si se asemeja al maestro.
  • Os he dado ejemplo de cómo Yo he hecho así también hagáis vosotros. ¡Bienaventurados seréis si comprendéis esto y lo hacéis!
  • Yo soy la puerta.
  • Yo soy el camino, la verdad y la vida.
  • Yo soy la luz del mundo.
  • El que me sigue no anda en tinieblas, sino que tiene la luz de la vida.
  • Si quieres ser perfecto, vende lo que tienes, dalo a los pobres y sígueme.
  • El que quiera ser mi discípulo, niéguese a sí mismo y sígame.
  • El que no lleva su cruz y no me sigue, no puede ser mi discípulo.
  • Si alguien me quiere servir, que me siga.
  • ¡Seguidme!
  • Mi Padre actúa sin cesar, y Yo también.

Himno mariano <Ave maris stella>

– en latín y español-

I. Ave maris Stella, Dei Mater alma,
atque semper Virgo, felix caeli Porta.
Salve Estrella del mar, Santa Madre de Dios
y siempre Virgen, feliz Puerta del cielo.
 
2. Sumens illud Ave Gabriélis ore,
funda nos in pace, mutans Hevae nomen
Tú que has recibido el saludo de Gabriel,
y has cambiado el nombre de Eva,
establécenos en la paz.
 
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Obediencia al Señor

Textos bíblicos para meditar y orar sobre la obediencia:

  • Si perseveráis en mis enseñanzas, seréis verdaderamente mis discípulos.
  • Todo el que hace la voluntad de mi Padre es mi hermano, mi hermana y mi madre.
  • El que obedece a mis palabras, ése es el que me ama.
  • Si me amáis, guardad mis mandamientos.
  • Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor, como Yo he guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor.
  • Mi manjar es hacer la voluntad de mi Padre.
  • He bajado del cielo, no para hacer mi voluntad, sino para hacer la voluntad de mi Padre.
  • Mi Padre esta Conmigo y no me quedo solo, porque hago siempre lo que le es agradable.
  • Yo no hablo por cuenta propia, sino que mi Padre es el que me ha prescrito por mandato qué debo decir y cómo debo hablar. Lo que digo, lo digo  según mi Padre me lo ha ordenado.
  • Para que el mundo conozca que amo a mi Padre y que hago lo que mi Padre me ha ordenado, venid, salgamos de aquí.
  • Pierdo la vida para volverla a tomar. He recibido este mandato de mi Padre.
  • ¡Padre: no se haga mi voluntad, sino la Tuya!