
No cesa de presentar a los fieles el Pan de vida que se distribuye en la mesa de la Palabra de Dios y del Cuerpo de Cristo (cf. DV 21).


No cesa de presentar a los fieles el Pan de vida que se distribuye en la mesa de la Palabra de Dios y del Cuerpo de Cristo (cf. DV 21).


Cripta visigótica de san Vicente en Valencia (s. VI).
***
AUDICIÓN en este sábado mariano:
“Tantas en Santa María son mercedes e bondad”.
Inicio con la música del “Dies irae”:
CSM-173
Eduardo Paniagua · Música Antigua ·
Luis Delgado · Luis Paniagua.
Celebrando el centenario del Rey Alfonso X El Sabio

Este icono de los mártires tarraconenses muestra al Obispo y a sus dos diáconos, caracterizados por la estola sobre el hombro izquierdo.


“En los días previos o sucesivos al Domingo de la Palabra de Dios,
[este año el 23 de enero,]
es conveniente promover encuentros formativos
para poner de manifiesto el valor de la Sagrada Escritura
en las celebraciones litúrgicas;
puede ser una ocasión para conocer mejor
cómo la Iglesia en oración lee la Sagrada Escritura
con lectura continua, semicontinua y tipológica;
cuáles son los criterios de distribución litúrgica de los diversos libros bíblicos
a lo largo del año y en sus tiempos;
la estructura de los ciclos dominicales y feriales de las lecturas de la Misa”.
Santa Sede, dic. 2020


El año litúrgico o año cristiano es la superposición
del transcurso normal del año
con los misterios de la vida de Cristo:
desde la Encarnación hasta su retorno en gloria.
El año litúrgico comienza con el Adviento,
el tiempo de la espera del Señor,
tiene su primer punto culminante en el ciclo festivo de la Navidad
y el segundo, aún mayor,
en la celebración de la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo
en la Pascua.
El tiempo pascual termina con la fiesta de Pentecostés,
el descenso del Espíritu Santo sobre la Iglesia.
Las fiestas de la Virgen María y de los santos jalonan el año litúrgico;
en ellas la Iglesia alaba la gracia de Dios,
que ha conducido a los hombres a la salvación.
[Catec. 1168-1173, 1194-1195]

Bibliografía:
R. Gonzálvez Ruíz,
La liturgia hispano-mozárabe,
Urbs Regia 3 (2018) 26-45.

El Antifonario mozárabe de León
ya celebra hoy a san Antonio, monje [en Egipto (+ 356)].

El diácono lleva el Evangeliario cubierto en una celebración eucarística hispano-mozárabe (Toledo, diciembre 2017)

“Son muchos los modelos de obediencia en la fe
en la Sagrada Escritura,
pero destacan dos particularmente:
Abraham, que, sometido a prueba, «tuvo fe en Dios» (Rm 4, 3)
y siempre obedeció a su llamada;
por esto se convirtió en «padre de todos los creyentes» (Rm 4, 11.18).
Y la Virgen María, quien ha realizado del modo más perfecto,
durante toda su vida, la obediencia en la fe:
«Hágase en mi según tu palabra» (Lc 1, 38)”.
(Compendio del Catecismo, n. 26)
Tenemos entre nosotros un ejemplo cercano
de obediencia y confianza en Dios
en la persona de Isidro, mozárabe madrileño,
de quien este año 2022
celebramos el IV aniversario de su canonización.
Precisamente, el 15 de mayo ’22
será elevado a los altares Carlos de Foucauld.
Un grupo de Hermanitas del Sgdo. Corazón (Foucauld)
participaba en la misa hispano-mozárabe
en san Pascual.

En este enlace se encuentran los cantos gregorianos más sencillos
para que todos los fieles los aprendan y canten,
según aconseja la Constitución sobre la Sagrada Liturgia (Concilio Vaticano II):

(Mt 28,19-20; cf. Mc 16,15-16).


Retomamos el «Tiempo durante el año» con la Epifanía
o Manifestación en el Jordán:
se oye la voz del Padre,
el Siervo Jesús es ungido con el poder del Espíritu
y las aguas son santificadas.

CONTEMPLATIO:

Guiados por el brillo de una estrella
los Magos dejan su país lejano,
y buscan con su luz la luz divina
hasta encontrar a Dios y confesarlo.
El cándido Cordero de los cielos
toca las ondas del sagrado río,
y en sus aguas nos limpia de las faltas
de que Él está perfectamente limpio.
Por un milagro del poder más alto
el agua en las vasijas se enrojece
y, dócil al mandato soberano,
en verdadero vino se convierte.
Glorificado seas, Jesucristo,
que te manifestaste a los gentiles,
y que en unión del Padre y del Paráclito
en todo sitio y todo tiempo existes.
***
Con el vino de Caná, recordamos hoy
que la gloria del Señor se manifiesta
en la multiplicación de los panes:
prefiguración del banquete eucarístico.
El Rito hispano contempla en la Epifanía cuatro manifestaciones del Señor:
a los Magos, en el Jordán, en el Bautismo y en la multiplicación de los panes.
El Rito romano, renovado después del Concilio Vaticano,
ha recogido esta gran tradición de las diversas epifanías
en los días que siguen al seis de enero.
Hoy, en concreto, el tema aludido es la multiplicación de los panes (Mc 6, 34ss).

LECTURAS: 1 Epístola de san Juan cap. 4; Mateo 6,34ss.


Nacimiento en la Ermita de san Isidro (Madrid) Navidad 2021
En el calendario romano celebramos los días de Epifanía.
Hoy se contempla la «manifestación» de Jesús
en la predicación del Reino.
Leemos: Mateo 4, 12-25.

Misa en Rito Hispano-Mozárabe en san Pedro de Roma presidida por el Arzobispo de Toledo (2015)

Fíbula visigótica de oro con la Epifanía de los Magos (Medellín, Badajoz)
***
Señor, tú que iluminas
el alto imperio de los rutilantes cuerpos celestes,
vida, luz y verdad, paz y sosiego,
muéstrate ahora a los que te invocamos.
Consagraste este día
de grandiosos misterios:
el Bautismo recuerda las aguas del Jordán,
contenidas un día por tu mano.
La estrella solitaria que, brillando en el cielo,
señala el parto de la Virgen Madre
en cuyos brazos hallarán los Magos
el Niño que buscaban.
O aquel olor de vino generoso,
que se escapa de las prietas tinajas,
llenas hasta los bordes
del agua de la fuente.
Bien sabía el sirviente al escanciarlo,
que él no lo había puesto: -color, olor, sabor-,
y es el propio elemento el que se extraña
de que le den un uso que no es suyo.
Como aquel alimento que crecía
en la boca de cinco mil hombres,
mientras solo cinco panes
eran repartidos entre ellos.
Cuanto más se repartía,
más abundaba el pan
y al ver esto se admiraban
de la fuente secreta de la que manaba.
Entre las manos de los que lo parten
el pan fluye abundante:
intactos, los pedazos que no partieron,
manan para los hombres.
Acuérdate, autor de nuestra gracia,
que al nacer,
en el seno de la virgen María,
tomaste nuestra propia figura corporal.
Gloria a ti, Señor,
que has nacido de la Virgen,
con el Padre y el Espíritu Santo,
por los siglos sempiternos. Amén.
(Inluminans Altissimum, himno atribuido a S. Ambrosio
cantado en la liturgia hispana en la fiesta de Epifanía)

Orando por China
y escribiendo en las puertas de nuestras casas:
Christus mansionem benedicat in 2022.
Caspar, Melchior et Balthasar.








