El Rvdmo P.Munilla en el Congreso de Pastoral Juvenil de Valencia (Nov 2012)

Hay un texto paulino que tiene una fuerza muy especial para educarnos en la confianza. Se trata de Rm 8, 31-39:

Después de esto, ¿qué diremos? Si Dios está con nosotros, ¿quién estará contra nosotros?

El que no se reservó a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará todo con él?

¿Quién acusará a los elegidos de Dios? Dios es el que justifica.

¿Quién condenará? ¿Acaso Cristo Jesús, que murió, más todavía resucitó, y está a la derecha de Dios, y que además intercede por nosotros? ¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿La tribulación?, ¿la angustia?, ¿la persecución?, ¿el hambre?, ¿la desnudez?, ¿el peligro?, ¿la espada?; como está escrito: Por tu causa nos degüellan cada día, nos tratan como a ovejas de matanza. 

Pero en todo esto vencemos de sobra gracias a aquel que nos ha amado.

Pues estoy convencido de que ni muerte, ni vida, ni ángeles, ni principados, ni presente, ni futuro, ni potencias, ni altura, ni profundidad, ni ninguna otra criatura podrá separarnos del amor de Dios manifestado en Cristo Jesús, nuestro Señor”…

He aquí el método de San Pablo para sanar el síndrome de desconfianza: mirar a nuestros miedos de frente, al mismo tiempo que permanecemos firmemente unidos a Cristo:

¿A qué temeremos? ¿A la oscuridad?

—Cristo es nuestra luz

¿A la soledad?

—Cristo es compañero de camino

¿A la pobreza?

—Cristo es nuestro tesoro

¿A la burla?

—Cristo es nuestra honra

¿A la propia incapacidad?

—El Espíritu Santo es dador de toda gracia

¿A la enfermedad o a la muerte?

—Cristo es la Resurrección y la Vida.

La mejor escuela sobre la confianza en el Padre, ciertamente la tenemos en Jesucristo: ¡Al igual que le ocurre a Cristo, también nosotros ‘somos’ en la medida que ‘recibimos’ del Padre! Es verdad que a veces la vida nos resulta opaca más que transparente; pero hemos aprendido de Cristo, de aquel que dijo en la cruz “Dios mío, ¿por qué me has abandonado?”; a decir también junto con Él, “Padre, a tus manos encomiendo mi espíritu”.

Queridos asistentes a este Primer Congreso de Pastoral Juvenil en España, soy consciente de que todo resumen conlleva un peligro de simplificación. Y el hecho de que en esta ponencia nos hayamos atrevido a resumir las heridas afectivas de las nuevas generaciones en tres muy concretas, no quiere decir que no haya otras muchas más. No obstante, las tres heridas diagnosticadas —narcisismo, pansexualismo y desconfianza—pueden ser de las que mayor incidencia tengan sobre los jóvenes —también sobre no pocos adultos— en el momento presente.

Será bueno recordar el axioma teológico que dice: “la gracia no suple la naturaleza, pero la eleva”. Es decir, es posible que en muchas ocasiones nos encontremos con heridas afectivas tan graves, que ya no sean plenamente superables desde el punto de vista psicológico. La gracia de Dios no suple a la naturaleza, a no ser que haga un milagro —cosa que es posible, aunque no frecuente—. Nuestro camino hacia la felicidad pasará en numerosas ocasiones por aceptar las heridas que no pueden ser sanadas instantáneamente ni totalmente, pero que con la gracia de Cristo y a la luz de su Evangelio, pueden ser ‘acompañadas’, ‘contrastadas’ y ‘aliviadas’.

Como he dicho al comienzo, no dudemos de que la emergencia afectiva que padece esta generación, nos ofrece una oportunidad única para recordar a todos los jóvenes que “Dios es amor”, que hemos sido creados en una vocación a la comunión de amor, y que necesitamos descubrir la eterna novedad del Evangelio de Cristo para alcanzar nuestra plenitud. ¿Y sabéis una cosa?…

¡El corazón no es de quien lo rompe, sino de quien lo repara! Es decir, el corazón del joven, es del Corazón de Cristo.

2 comentarios en “El Rvdmo P.Munilla en el Congreso de Pastoral Juvenil de Valencia (Nov 2012)

  1. Recomiendo el video hecho por Juan Manuel Cotelo, «También vosotros dareis testimonio» mencionado por Monseñor Munilla en su conferencia. Es excelente aunque a veces no es fácil escuchar los comentarios hechos por los jóvenes con toda la sinceridad de la edad.

  2. Monseñor Munilla es esa voz clara y clarificadora que necesitan los jovenes de hoy.
    ¡Cuánto se aprende escuchandole, cada día, en Radio María, a las 8 de la mañana!
    La explicación del Youcat, y la forma interactiva, en que la llevan a cabo, él y el Padre
    Esteban Munilla, su hermano, que es alegre y entusiasta como él solo, es genial.
    ¡Nadie debería perderselo!.
    La agudeza de las preguntas de muchos jóvenes, nos permiten disfrutar de unas respuestas sabias, y sin pelos en la lengua. De una forma directa y sencilla, pero docta, en cualquier caso.

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