El signo de la Cruz

Es una práctica, que debería ser habitual, hacer la señal de la Cruz cuando se comienza a rezar, a comer, entra en la iglesia o un cementerio, cuando empezamos una tarea, y cuando salimos de viaje en coche, tren, avión, bus, etc. Al entrar en la iglesia hacemos el signo de la cruz por respeto del lugar santo; en el caso del cementerio, es una oración de intercesión por los que nos dejaron; y, al inicio de cualquier tarea o viaje trazamos el signo de la Santa Cruz pidiendo la bendición de Dios. Ante cualquier tentación es un petición de protección; al comienzo del día –la cruz sobre los labios- es la gran petición al Espíritu Santo.

3 pensamientos en “El signo de la Cruz

  1. ¡Cuánto pecamos de omisión!
    Es la sutil maniobra del Demonio, el inspirarnos un falso pudor…
    Está bien visto, sociálmente, que, los jugadores de fútbol, en el campo, el tenista, en la cancha…. etc., se presignen.
    Y fuera de esos lugares, en que, aprovecho para comentar, TODOS, nos sentimos ESPAÑOLES, aunque fuera de allí, algunos, miran la Insignia Nacional, como una amenaza o una agresión ¿…?,
    de igual manera, digo, el proclamar nuestro “ser cristiano y católico”, nos cohíbe.
    En el resturante, si no estamos al calor de la “estúfa” de los que piensan o creen como nosotros, aparece el consabido pudor y no bendecimos la comida, a vista de todos, porque “no nos señalen”…
    Podríamos aprender algunas actitúdes de otras creencias, como la musulmana, por ejemplo. Con qué orgullo llevan las mujeres, el pañuelo, en la cabeza.
    Ese indicativo de su credo, les hace aparecer firmes en lo que sienten.
    Podríamos hacernos el propósito de ir por la vida, con la cabeza alta,
    porque nos mueva, siempre,
    la rectitud de intenciones.
    Nuestro testimonio, humilde, pero firme,
    provocará en los otros, sentimientos de respeto y admiración.
    Internamente, el Espiritu Santo nos compensará.

  2. Me gusta mas un signo, el de la cruz, hecho hacia dentro, como trabajo interior, que como ostentación, provocación, arma arrojadiza, o signo de diferencia.

    La imagen de la cruz visigoda de Guarrazar es “gemmata”, gloriosa, preciosa.
    La cruz de muerte, es terrible, inhumana. Y solo porque es el camino de Jesucristo a la resurrección, nos parece sublime.

    Arbol, leña, madero, cruz, tortura, muerte…vida.
    Símbolo, signo, amuleto, fetiche, insignia…
    Dios mio, que simple y complejo.
    Por respeto, no me siento motivado a llevar colgada cruz con o sin cadena. Jesús murió a piel desnuda.

    Vengo de tocar un concierto, es muy tarde, hace buen calor… Y tal vez por ello la mente desvaría. Pero no quiero dejar de participar, de escribir, de compartir. Aunque todo ello no sea muy ortodoxo, es de corazón.

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