

- el lugar desde donde Jesús lloró al contemplar la Ciudad Santa el día de los Ramos
- un canto gregoriano
- oraciones de nuestra tradición litúrgica hispana
- el significado de la palabra HOSANNA



Cruz del Antifonario de León, s. X. Archivo Catedralicio, ms. 8.
(OGMHM 36).


El encuentro tendrá lugar en Córdoba desde el 15 al 18 de abril de 2021
y, como ya ocurriera en la primera edición del congreso (2017),
contará con la presidencia de honor de la reina Sofía.






António REI, «The Mozarabs in the Western Iberian Peninsula»,





Leemos atentamente HOY el texto del IV evangelio: Jn 12,20-33.
¿A qué se refiere Jesús cuando dice que ha llegado la HORA de su glorificación?
El camino de gloria para nosotros se subraya en los vv. 23-26.
En este domingo en el que Jeremías anuncia la NUEVA ALIANZA rezamos por las vocaciones al ministerio ordenado (seminaristas).
Una vida de servicio -que es lo único que da fruto abundante- brota de la unión íntima con Jesús.
Al encender nuestra vela vespertina rezamos con el texto del libro de la Sabiduría 9,1-18.
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Los textos de la misa de la liturgia hispano-mozárabe:
Textos propios de la V semana de Cuaresma
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MAÑANA, lunes, 22 de marzo, para celebrar los “950 años de la introducción del Rito romano en San Juan de la Peña”, se ha organizado una jornada especial con dos conferencias a través de la Plataforma ZOOM:
17,00.- P. Juan Pablo Rubio Sadia, osb (Vicepresidente de la AHisECGre)
“Tunc intravit lex romana in Sanctum Iohannem de la Penya. Consideraciones histórico-litúrgicas a propósito de una efeméride: 22 de marzo, 1071”.
18,00.- Juan Carlos Asensio Palacios (Presidente de la AHisECGre)
¿Cómo cambió la música litúrgica en San Juan de la Peña aquél 22 de marzo de hace, ahora, 950 años?
Información de conexión.-
Las conferencias se podrán seguir a través del siguiente enlace:
ID de reunión: 868 1160 2532
Código de acceso: 449743
El acceso a las ponencias será gratuito para todas las personas que deseen conectarse.

«Martín, el santo Pontífice del monasterio de Dumio, llegó a Galicia por mar desde las tierras de Oriente.
Allí, tras haber convertido al pueblo suevo de la impiedad arriana a la fe católica, fijo la norma de la fe y de la santa religión, consolidó las iglesias, fundó monasterios y puso por escrito numerosas enseñanzas para la formación religiosa.


Homiliario de Smaragdo, año 950 c.
Archivo catedralicio de Córdoba, ms. 1 fol. 2v.

«Llamado a ser el Custodio del Redentor, «José… hizo como el ángel del Señor le había mandado, y tomó consigo a su mujer» (Mt 1, 24).
Desde los primeros siglos, los Padres de la Iglesia, inspirándose en el Evangelio, han subrayado que san José, al igual que cuidó amorosamente a María y se dedicó con gozoso empeño a la educación de Jesucristo, también custodia y protege su cuerpo místico, la Iglesia, de la que la Virgen Santa es figura y modelo.
… el volver a reflexionar sobre la participación del Esposo de María en el misterio divino consentirá a la Iglesia, en camino hacia el futuro junto con toda la humanidad, encontrar continuamente su identidad en el ámbito del designio redentor, que tiene su fundamento en el misterio de la Encarnación.
Precisamente José de Nazaret «participó» en este misterio como ninguna otra persona, a excepción de María, la Madre del Verbo Encarnado.
El participó en este misterio junto con ella, comprometido en la realidad del mismo hecho salvífico, siendo depositario del mismo amor, por cuyo poder el eterno Padre «nos predestinó a la adopción de hijos suyos por Jesucristo» (Ef 1, 5)»
(Redemptoris Custos, n. 1).
El calendario hispano-mozárabe celebra a san José
en el tiempo de Navidad: el 3 de enero.
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Manuscrito mozárabe con el sueño de san José (BAH 39)
¡Gran misión la de san José!
Impuso el nombre al hijo de María, como si fuera hijo suyo,
tal como le había indicado el ángel del Señor (Mt 1, 25).
El nombre de Jesús, dado por el ángel en el momento de la Anunciación [Lc 1,31], significa «Dios salva».
Expresa, a la vez, su identidad y su misión, «porque él salvará al pueblo de sus pecados» (Mt 1, 21).
El apóstol Pedro afirma que «bajo el cielo no se nos ha dado otro nombre que pueda salvarnos» (Hch 4, 12).
¿Por qué, además, es llamado Cristo?
«Cristo», en griego, y «Mesías», en hebreo, significan «ungido», en español.
Jesús es el Cristo porque ha sido consagrado por Dios, ungido por el Espíritu Santo para la misión redentora. Él es el Mesías esperado por Israel y enviado al mundo por el Padre.
Jesús ha aceptado el título de Mesías, precisando, sin embargo, su sentido: «bajado del cielo» (Jn 3, 13), crucificado y después resucitado, Él es el siervo sufriente «que da su vida en rescate por muchos» (Mt 20, 28).
Del nombre de Cristo nos viene el nombre de <cristianos>.
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Temas interesantes para la renovación
en el Rito hispano en una entrevista a Marcel Pérès:
«Si vamos a Europa occidental, aún podemos encontrar en Córcega, Cerdeña o en España tradiciones muy similares a lo que se practicaba en la antigüedad. Recuerdo, por ejemplo, en España a unos cantantes de Andavías, cerca de Zamora, que aún utilizan un canto llano muy similar al de los manuscritos mozárabes de Toledo, encargados a fines del siglo XV por el Cardenal Cisneros.
Para interpretar esos antiguos repertorios debemos intentar tener la concepción más clara posible de la atmósfera, las condiciones de interpretación, y, por supuesto, la forma de los rituales. Todo esto es lo que nos permite alcanzar la autenticidad. La autenticidad no es cuestión de recrear mecánicamente una antigua interpretación, sino que, ante todo, consiste en crear un vínculo personal entre toda la información que podamos recopilar de nuestros antepasados y lo que vamos a hacer y presentar como interpretación personal…
Autenticidad no es intentar imitar a los hombres del siglo XV, pues no pertenecemos a aquella época, sino aportar algo personal. Esta es una de las razones, por ejemplo, de que usemos voces de mujer. Por supuesto que en el siglo XV únicamente cantaban hombres en los coros de iglesia, pero hoy en día la relación entre mujeres y hombres es distinta…«








