No podemos callar… 

Hace casi un siglo se halló en Oxyrhynchos (Egipto)
un fragmento de un himno cristiano
con notación musical

(Oxyrh. Pap. vol. 15 n.1786).

Parece que el canto es de fines del siglo III.
Se han conservado solamente algunas pocas palabras:

“Todas las gloriosas criaturas de Dios
no deberían permanecer silenciosas
y dejarse eclipsar por las radiantes estrellas…
Las aguas del arroyo que murmura
deberían cantar las alabanzas
de nuestro Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.”

 

Bastan para alabar a Dios
en este domingo de la Iglesia Diocesana.

***

Sigue leyendo

Noviembre 2020

 

Hoy, primer viernes de Noviembre, día seis,
se conmemoran los santos mártires de España en el s. XX.

 

Este mes de Noviembre hay dos fiestas marianas que recordamos especialmente en Madrid:
+  9  Nov  La Virgen Inmaculada bajo la advocación mozárabe de La Almudena.
+ 21 Nov  La Presentación de la Madre de Dios en el Templo de Jerusalén (La Virgen Niña)
Grandes santos han marcado la preparación navideña según las épocas y los lugares:
+ 11 Nov San Martín de Tours
+ 17 Nov San Acisclo de Córdoba
+ 30 Nov San Andrés de Betsaida, apóstol del Señor.

 

Sigue leyendo

El Espíritu y los huesos secos… 

Misa hispana de difuntos presidida por Mons. Catalá, actualmente obispo de Málaga (2020)

Con los monjes de Cluny se populariza en la Europa cristiana la memoria por todos los difuntos a comienzos de noviembre. Sin embargo, en la España visigótica la memoria de los difuntos estaba vinculada tras el final de la Cincuentena Pascual:

“Al día siguiente de Pentecostés ha de ofrecerse una misa al Señor por las almas de los difuntos, a fin de que, más purificados y participantes de la vida bienaventurada, reciban sus propios cuerpos en el día de la resurrección”.

Regla de san Isidoro, XXV.

Cf. Ezequiel 37,4ss «Los huesos secos»

Sigue leyendo

Miserere / Misericordia:
orando en noviembre por los difuntos

Audición:

Texto latino y traducciones: 

Preces (Ordo in finem hominis diei)
Miserere, miserere, miserere illi Deus.
R/. Christe redemptor, veniam ei concede.
V/. Qui exaudis obsecrantes, et gementes te precantes.
R/. Christe redemptor, veniam ei concede.
V/. Parce nostris iam delictis, fove vultu pietatis.
R/. Christe redemptor, veniam ei concede.
V/. Qui exspectas penitentes, et peccata deplorantes.
R/. Christe redemptor, veniam ei concede.
V/. Sacerdotum audi preces, aures tuas implorantes.
R/. Christe redemptor, veniam ei concede.
V/. Fratres mei et sorores pro me sitis oratores.
R/. Christe redemptor, veniam ei concede.
V/. Pulvi iacet caro mea, non resonat lingua mea.
R/. Christe redemptor, veniam ei concede. 

 

Sigue leyendo

Requiem aeternam / Miserere mei:
orando por los difuntos 

Traducción del texto latino:

El Señor te dé el descanso eterno y la luz perpetua luzca para ti. Misericordia, Dios mío, por tu bondad, por tu inmensa compasión borra mi culpa; lava del todo mi delito, limpia mi pecado. Pues yo reconozco mi culpa, tengo siempre presente mi pecado: contra tí, contra tí sólo pequé; cometí la maldad que aborreces. En la sentencia tendrás razón, en el juicio resultarás inocente. Mira, en la culpa nací, pecador me concibió mi madre. Te gusta un corazón sincero, y en mi interior me inculcas sabiduría. Rocíame con el hisopo: quedaré limpio; lávame: quedaré más blanco que la nieve. Hazme oír el gozo y la alegría, que se alegren los huesos quebrantados. Aparta de mi pecado tu vista, borra en mí toda culpa. Oh Dios, crea en mí un corazón puro, renuévame por dentro con espíritu firme; no me arrojes lejos de tu rostro, no me quites tu santo espíritu. Devuélveme la alegría de tu salvación, afiánzame con espíritu generoso. Dales Señor, el eterno descanso, y que la luz perpetua los ilumine, Señor.

Sigue leyendo

Oración no verbal:
la develatio por los difuntos

Ofrendas cubiertas en la celebración hispana (Catedral de Alcalá).

En las liturgias occidentales (ambrosiana, celtas, galicana, hispana…) los dones de pan y de vino presentados sobre el altar solían cubrirse con un velo (III Concilio de Braga del 675, c. II).

Este lienzo ha recibido diferentes nombres: pannus offertorius, coopertorium, pallium altaris, sindon… 

La catequesis galicana vincula la develatio (descubrimiento de las ofrendas para la consagración) con la oración por los difuntos:

“Los nombres de los difuntos son recitados en el momento de levantar el velo,
pues será en aquella hora la resurrección de los muertos,
cuando venga Cristo y el cielo se repliegue como un rollo (Is. 34, 4)”.
(Ps. Germán de París, Exp. Missæ, 21).

Sigue leyendo

1 y 2 de noviembre

 

1 NOV.: «Solemnidad de Todos los Santos
que están con Cristo en la gloria.

En el gozo único de esta festividad,
la Iglesia Santa,
que todavía peregrina en la tierra,
celebra la memoria de aquellos
cuya compañía alegra los cielos,
para recibir el estímulo de su ejemplo,
la alegría de su patrocinio
y, un día, la corona del triunfo
en la visión eterna de la divina Majestad».

Esta Solemnidad se celebra en España desde inicios
del segundo milenio según muestran los calendarios
traídos a nuestras tierras por monjes benedictinos.
El Cardenal Cisneros la introdujo en el Rito de los mozárabes.

Por influencia benedictina, el día siguiente
-dos de noviembre-
se dedica a la oración por todos los fieles difuntos.

***

Es costumbre antigua
«encender luces» en las casas
como expresión pascual de fe
en la resurrección de Jesucristo
y en la resurrección de nuestra carne.

Soledad

 

La soledad no deseada es un fenómeno que crece en silencio.  

En España 2.009.100 personas mayores de 65 años viven solas,  
según las últimas cifras del INE.  
Más del 70% son mujeres. 
Fijar días para comidas en pequeños grupos, 
asegurar las llamadas telefónicas periódicas, 
escribir mensajes o enviar /responder correos… 
pueden ser un compromiso, 
a partir de este otoño, 
para el futuro. 

No podremos llegar a esos dos millones de personas 
pero cada uno/a puede aportar su “granito de arena”. 

***

Sigue leyendo

Contemplación y petición
con los ángeles
en octubre

Recordamos, oh Cristo Dios,
el misterio de tu gloriosa pasión,
por el que, derrotadas las fuerzas del mal,
nos haces triunfar de su malicia
con el estandarte de la cruz,
pues, mientras Tú, nuestra cabeza,
eras exaltado en el madero,
se nos abrían de par en par
las puertas cerradas de la vida.

Tu humanidad, aunque tomada de la tierra,
es ahora coeterna por los siglos con el Padre y el Espíritu Santo.
A ti clamamos con gemidos,
te exponemos nuestros deseos,
y te manifestamos muestras aflicciones.
Tú conoces lo que deseamos,
pues nos ha hecho de la nada;
nos acusamos de nuestros pecados ante ti,
a quien casi no nos atrevemos a levantar los ojos.

Sigue leyendo